domingo, 25 de junio de 2017

Nuevos enlaces

Nuevos enlaces en el blog


El blog Episcopales del Cono Sur sigue creciendo. En la medida en que recibimos más visitas (aún no hemos llegado a superar el centenar) estamos preparando algunos cambios en el blog que se hacen necesarios si es que deseamos extendernos y hacernos más conocidos.

Para ello conviene colocar unos enlaces muy interesantes, en los que usted podrá encontrar reflexiones, escritos, noticias y herramientas cristianas. Vale decir que ni este blog ni mucho menos la Iglesia Episcopal Anglicana de Chile, ni el arzobispo Patricio Viveros Robles están totalmente de acuerdo con lo que dicen estos sitios. Los coloco aquí porque creo que tienen elementos qu evale la pena conocer y leer.

Beyond Evangelical. Es el blog oficial del autor Frank Viola, cuyos escritos han llamado la atención a millones de personas en derredor de todo el mundo. De hecho, su texto “Iglesia Reconfigurada” fue uno de los que me ayudó a cambiar la manera en la cual yo veía a la Iglesia y alejarme del sistema tradicionalista en el cual estuve durante años.
De hecho, este blog, si bien en algunos aspectos, representa una continuación estética e intelectual respecto a publicaciones previas que realicé, ha tomado varios elementos del sitio del hermano Frank.

Biblioteca Refomada. Sitio muy interesante y que contiene una grandísima cantidad de literatura, antigua (Sa Agustín, por ejemplo), clásica y contemporánea de teología reformada y ortodoxa. Confesiones de fe, estudios bíblicos sobre temas puntuales y tratados de grandes reformadores e intelectuales se intercalan, organizados de manera muy curiosa (y algo caprichosa para mi gusto), puestos al servicio de todos aquellos que buscan estudiar a consciencia, temas profundos.

Razón de la esperanza. Blog personal del Dr. Gary Shogren. Artículos y análisis muy interesantes. Conviene visitarlo periódicamente.

Truth Magazine. Revista cristiana sabadista con artículos y reflexiones siempre actuales. La recomiendo.

A medida que pase el tiempo se irán sumando más sitios de Internet a nuestra lista de enlaces. Visítelos y saque de ellos todo lo bueno que pueda, para su edificación intelectual y espiritual.


Algunos apuntes sobre mis creencias fundamentales

Algunos apuntes sobre mis creencias fundamentales



Desde hace varios días, algunas personas que me conocen, sorprendidos porque he dejado el romanismo, me han preguntando que creo. Cuando se enteraron que no había caído en ningún grupo "independiente" ni mal llamado "carismático", me pidieron que fuera más claro. Creo que es muy difícil, sobre todo en iberoamérica, dónde la cultura popular asimila "Iglesia Católica" con "Iglesia Católica Romana" comprender que el catolicismo es mucho más que roma y que los anglicanos son un pueblo que se define, se describe, se identifica y se considera como plenamente católico, como parte de la única Iglesia de Cristo, la cual es Una, Santa, Católica y Apostólica.

Definirme como un cristiano bíblico que cree en Jesucristo tampoco aclaró mucho las cosas. Mis amigos querían saber qué es lo que yo creo. Esto es una especie de punteo, no algo definitivo. Hay posiciones teológicas más profundas que creo, se irpán desarrollando en este blog a medida que crezca y yo estudie más el anglicanismo y dentro del anglicanismo.


  1. Creo que la Biblia es la Palabra inspirada de Dios y es útil para corregir, reprender, y para instruir en justicia (2ª de Timoteo 3:16) y que revela al Dios todopoderoso.
  2. Creo que Jesús es el eterno, Dios existente por sí mismo y no es un ser creado. A pesar de que Él es verdaderamente Dios, Él tomó sobre sí mismo la forma de hombre para vivir y morir por nuestros pecados (1 Pedro 2: 24)
  3. Creo que el castigo por el pecado del hombre se pagó en la cruz del Calvario en la muerte de Jesús. "Porque la paga del pecado es muerte, mas la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro." (Romanos 6:23). Al creer en Jesucristo y aceptar la gracia de su sangre derramada, recibimos el don de la vida eterna: "No por obras, para que nadie se gloríe." (Efesios 2:09).
  4. Creo que si amamos a Jesús debemos obedecerle: "si me amáis guardad mis mandamientos" (Juan 14:15). No somos salvos por nuestras obras, pero, porque somos salvos, optamos por guardar sus mandamientos como guía para una vida exitosa y en santidad.
  5. Creo que la profecía revela que Jesús viene otra vez muy pronto. (Mateo 24:32-51).
  6. Creo que a causa de esta Segunda Venida "con Poder y Gloria" (Marcos 13: 26) Dios ha levantado a un pueblo, nos ha llamado de Egipto, nos ha hecho salir de Babiblonia. Creo que ese pueblo es la Iglesia Remanente, aquellos que "guardan los mandamientos de Dios y la Fe de Jesús" (Apocalipsis 14: 12)
  7. Creo que esta Iglesia que el Señor ha levantado, y que debe proclamar el mensaje de los Tres Ángeles de Apocalipsis 14 es una organización visible, extendida por toda la Tierra, y que esa Iglesia es Una, es Santa, es Universal, es decir Católica, y que en ella se preserva la sucesión Apostólica.

sábado, 24 de junio de 2017

La religión del hombre

La Religión del hombre


En el pasado nadie dudaba que se cumplía la profecía de Malaquías 1: 10:

Mi voluntad no está con vosotros, dice el Señor omnipotente, y no recibiré sacrificio de vuestras manos. Porque desde el oriente al poniente mi nombre es glorificado entre las naciones, y en todas partes se ofrece incienso a mi nombre y se hace un sacrificio puro, ya que mi nombre es grande entre las naciones, dice el Señor omnipotente


En aquel tiempo, un sacerdote decía "Sursum corda!" y todos los fieles se ponían al unísono de pié y respondían que sus corazones estaban elevados al Señor. La misma misa católica se celebraba y el rito latino había alcanzado su esplendor. Fue fruto de una fe viva, de una fe sincera y centrada en Cristo. Una fe Cristo-céntrica, una fe que se expresaba perfectamente por medio del ritual que la Iglesia fijó como lícito, válido e inalterable para la Iglesia Latina.

¿Qué había ritos litúrgicos diferentes en la Iglesia Occidental? ¡Claro que los había! Eran el producto del desarrollo histórico y local de la liturgia, de su adaptación a cada ciudad, a cada país, a cada pueblo. El rito galicano, el rito ambrosiano, el rito de sarum, el rito toledano... y luego del siglo XVI, el rito romano se extendió por todo occidente, siendo incluso observado por los anglocatólicos, quienes no tardaron en adaptarlo, así como el rito latino se adaptó, nuevamente, a las realidades históricas y sociales de cada pueblo.

Hoy, los templos donde se predicaba la Verdad, que es Cristo Crucificado: el escándalo para los judíos y la necedad para los paganos (I Cor 1: 23), pero para nosotros, la Verdad, la Luz y la Vida (Jn 16: 6). Hoy, con los templos abandonados, profanados y mancillados, los verdaderos sacerdotes deben predicar, ofrecer y guiar a la Iglesia desde las catacumbas, donde, para incredulidad de algunos, se sigue celebrando el verdadero misterium fidei y se hace realidad la Profecía de Malaquías.

La Iglesia siempre estuvo asesidada por los errores y las herejías. Pasaron los años y el Demonio realizó su trabajo, se infiltró de a poco y en la década del '50 la casi totalidad de las jerarquías denominacionales cristianas habían apostatado en secreto. Las ideas modernistas, que se pensaron derrotadas a comienzos del siglo XX gracias a hombres de la talla del obispo de Roma Pío X, el Movimiento Tractariano en Inglaterra, el Movimiento Fundamentalista en los Estados Unidos, se había resignificado. El modernismo evolucionó y se transformó en la Nueva Teología. Dicha teología es una falsa teología, porque en realidad es una ideología antropocéntrica.

¿Qué es una ideología? Se la puede definir como un sistema de ideas coherente en sí mismo que otorga una cosmovisión omnicomprensiva y omniexplicativa para quienes adhieren a ella. Las ideologías comparten mucho de lo que Mircea Eliade definía como mitos: se trata de historias que son verdaderas porque quienes las creen asumen su veracidad sin necesidad de comprobarlas, son tautológicas, intervienen divinidades, explican el origen y el destino de las instituciones y sobre todo, ordenan el mundo de los hombres.

¿Por qué la Nueva Teología es una antropología? Porque mientras la Teología está centrada en Θεός, Dios, la otra se centra en el ἄνθρωπος, en el hombre y en este caso, en el hombre como objeto de conocimiento, de amor divino, de su relación con Dios. Por lo tanto, la λογία se convierte en un estudio sobre todo lo que toque al hombre. Aquí, a su vez debemos comprender que hay divisiones:


  • Hombre como ser. "Dios es ante todo ente, eso significa Dios Es", y mientras la Teología se centró en la admiración, la contemplación y el acercamiento a ese Ser-que-existe-por-sí-mismo, la Nueva Teología deja a Dios de lado y vuelve sus ojos a otro ser, al creado, no al Creador.
  • Hombre como ser ante la nada. Muy propio del existencialismo católico, que encontró en la Nueva Teología una interlocutora ideal. Para el existencialismo la existencia es anterior a la esencia, no hay algo así como una "esencia humana" y para el existencialismo católico, ésta es una consecuencia de la existencia del hombre.  El hombre esta solo, sin nadie y solo descubre la esencia de su ser y de todos los seres cuando descubre su soledad y la muerte. Esto genera angustia y esa angustia se responde por la aparición de la experiencia religiosa.
  • El hombre como creador. Ante la angustia, como vimos, el hombre responde elaborando un Mythos: el de un ser que sea anterior a él y cuya esencia y existencia sean una a la vez. Ese ser es Dios. ¿Qué Dios? Pues todos, porque el hombre no puede conocer jamás que es Dios, o si Dios existe, porque el mismo siempre es producto de la necesidad que el hombre tiene. Lo que importa es como el hombre desarrolla su propia experiencia religiosa y por medio de qué herramientas lo hace. Ergo, las creencias, las liturgias, las costumbres, todo depende de la situación socio-histórica del hombre.
La Nueva Teología, que en realidad debería llamarse Ideología de la Antropologizacion, expresa con propiedad y con perfección las necesidades del "hombre moderno", del hombre des-humanizado, del hombre convertido en un ser mutable y al que nada, salvo él mismo le importa o necesita. El hombre se convierte así, como nunca antes, en la medida de todas las cosas. 

Es inútil rastrear el origen, pero sí sabemos desde cuando se hace palpable en occidente: con el humanismo deísta y el "re-descubrimiento" del hombre, del cuerpo del hombre y de los ideales de belleza. Cuando el ícono, que es en sí mismo arte y milagro, traditio pura y perfecta, deja lugar a la imagen tridimensional y de bulto, cuando los hombres se ven necesitados a imitar la creación. Uno ve una Virgen del Renacimiento y ve a una modelo, pero si miramos cualquier ícono de la Theotokos  o Deipara, vemos exactamente lo que debemos ver, con precisión y con perfección a La Madre de Dios. Y si la madre de Dios poco a poco fue desfigurada, ella, que es la Nueva Eva y la imagen de la Iglesia que responde al Mensajero de Dios con un fiat!, la Iglesia del Señor también fue desfigurada y humanizada al punto en el que quienes debían defenderla decidieron que su ropaje, sus vestimentas, su naturaleza debía cambiar y ser lo que ellos-creían-que-debía-ser: la Religión del Hombre, la Gran Ramera de Babilonia.

jueves, 22 de junio de 2017

La apariciones marianas, P. Brian Moore

El siguiente texto fue escrito hace ya varios años por un sacerdote católico romano. Lo publicamos aquí por la emergencia alarmante en el cristianismo de fenómenos aparicionistas y que nos afectan directamente como cristianos.
Esperamos que los lectores de este blog puedan entender el texto más allá de la denominación del autor del mismo.



Apariciones Marianas
Por el P. Brian Moore 



I. VISIONES, LOCUCIONES, REVELACIONES

II. EL APARICIONISMO

III. A QUIÉN COMPETE JUZGAR. VALOR DE SUS DECISIONES

IV. CRITERIOS DE DISCERNIMIENTO

V. REVELACIONES PRIVADAS - PROCESO CANÓNICO






INTRODUCCIÓN

En este artículo vamos a entrar en un terreno muy delicado, porque hace falta un gran discernimiento, una gran prudencia y, ciertamente, una gran humildad para no ser víctima de intereses “partidarios”. Pero si emprendemos esta labor es para cumplir con una de las cargas que nos ha impuesto el Divino Maestro: la de ser luz de las naciones. En efecto, si el sacerdote no habla cuando ve que los fieles andan descarriados, ¿cómo se lo podrá excusar de pecado? Creemos -nos parece evidente- que estos tiempos son tenebrosos, que reina una gran confusión en los espíritus. Y muchos fieles, ante tal situación no saben a quien recurrir, y creen en cualquier manifestación preternatural que parece venir del Cielo

El cardenal Alfredo Ottaviani dijo: “Asistimos desde hace años a un recrudecimiento de pasión popular hacia lo maravilloso, incluso en la religión. Muchedumbres de fieles se dirigen a los sitios de presuntas visiones y pretendidos prodigios, y abandonan, en cambio, la Iglesia, los sacramentos, la predicación”. (Oss. Rom., 4 de Feb. 1951, “Siate, o cristiani, a muover vi piu gravi”).

Nosotros no somos “iconoclastas”, pero sí queremos poner en guardia a nuestros fieles, respecto a la “realidad” de multitud de supuestas apariciones que se han dado y se siguen dando en todo el mundo. Según Dom Bernard Billet ha habido entre 1928-1975 unos 232 casos de “apariciones” que no han sido reconocidas por la Iglesia; según, la revista Der grosse Entschluss, de Viena, en el número de diciembre de 1951, en el período que va de 1931 a 1950, la Iglesia ha analizado 27 casos de supuestas apariciones de la Virgen. En 18 casos la Iglesia ha dado una resolución negativa (como por ej.: en el caso de Ezquiga, España); respecto a 7 casos aun no se ha pronunciado; y, finalmente, en dos casos, los obispos del lugar se han pronunciado favorablemente: Beauring y Banneux, ambas en Bélgica.

En estos últimos años han proliferado las supuestas apariciones en todo el mundo, y una de ellas se destaca entre todas: La “aparición” de Medjugorge.

Nosotros trataremos pues, de clarificar, un tanto siquiera, cuál ha sido siempre la doctrina de la Iglesia respecto a las apariciones. Ello en base a la Sagrada Escritura, al Magisterio y a la Teología, únicos capaces de darnos criterios seguros para nuestro análisis de las apariciones presentes o por venir. Que Nuestra Señora de Fátima nos ilumine, puesto que este humilde artículo lo hemos redactado especialmente en su honor. Nosotros sabemos que finalmente su Corazón Inmaculado triunfará.




martes, 20 de junio de 2017

Teología moral para seglares

Teología Moral para Seglares en PDF
de R.P. Antonio Royo Marín


Presentamos en Episcopales del Cono Sur este texto clásico y fundamental del Reverendo Padre Antonio Royo Marín "Teología Moral para Seglares". El documento tiene más de dos mil páginas, pero no se asuste, es debido a que se eligió para el PDF un tamaño un poco grande para la letra.

El texto está optimizado para leerlo desde la PC, E-Reader o incluso un teléfono móvil sin dañar a la vista. Para descargarlo sólo debe hacer click en el título del libro que aparece en el párrafo anterior o en esta oración.

¡Buena lectura!

J C Ryle: La Iglesia Verdadera

J C Ryle: La Iglesia Verdadera

Presentamos a continuación este texto clásico, cuyo autor fue el obispo J. C. Ryle. Se trata de una interesante reflexión que siempre hemos de tener en mente.


    Yo deseo que pertenezcas a la única Iglesia Verdadera: a la Iglesia fuera de la cual no hay salvación. No pregunto a dónde asistes los domingos sino pregunto si ‘¿Perteneces a la única Iglesia Verdadera?”

    ¿Dónde se encuentra esta única Iglesia verdadera? ¿Cómo es esta Iglesia? ¿Cuáles son las características por las cuales se puede reconocer esta única Iglesia verdadera? Quizás me hagas tales preguntas. Escucha bien y te daré algunas respuestas al respecto.

    La única Iglesia verdadera se compone de todos los creyentes del Señor Jesús. Se compone de todos los elegidos de Dios-de todos los hombres y mujeres convertidos -de todos los cristianos verdaderos. A cualquier persona que se le manifiesta la elección de Dios el Padre, la sangre vertida de Dios el Hijo, la obra santificadora de Dios el Espíritu, lo consideramos como un miembro de la Iglesia verdadera de Cristo.

    Es una Iglesia en la cual todos los miembros poseen las mismas características. Todos son nacidos del Espíritu; todos poseen “un arrepentimiento para con Dios, y la fe en nuestro Señor Jesucristo,” y santidad de vida y conversación. Todos odian el pecado y todos aman a Cristo. Adoran en diferentes maneras; algunos adoran con una forma de oración, y otros sin ninguna; otros adoran hincados y otros en pie; pero todos adoran con un sólo corazón. Todos son guiados por un mismo Espíritu; todos edifican sobre el mismo cimiento; todos derivan su religión de un sólo libro la Biblia. Todos están unidos a un mismo eje-Jesucristo. Todos aun ahora pueden decir con un corazón, “Aleluya;” y todos pueden responder con un corazón y una sola voz, “Amén y Amén.

    Es una Iglesia que no depende de ningún ministro aquí en la tierra, aunque sí estima mucho a aquellos que predican el evangelio a sus miembros. La vida de sus miembros no depende de la membresía oficial de la Iglesia,ni del bautismo ni de la cena del Señor aunque también estiman mucho estas cosas cuando, se pueden practicar. Pero sólo posee un Líder Supremo un Pastor, un obispo principal  -y ese es, Jesucristo. Sólo Él, por medio de su Espíritu, da la entrada a los
miembros de esta Iglesia, aunque los ministros les pueden indicar la entrada. Hasta que Él abra la puerta ningún hombre en la tierra la puede abrir-ni obispos, ni presbíteros, ni convocaciones, ni sínodos. Una vez que un hombre se arrepiente y cree en el evangelio, se convierte en ese momento en un miembro de esta Iglesia. Es posible que como el ladrón penitente no tenga la oportunidad de bautizarse, pero él sí tiene aquello que es mucho mejor que el bautismo en el agua-eI bautismo del Espíritu. Puede ser que no pueda recibir el pan y el vino en la Cena del Señor; pero él come del cuerpo de Cristo y bebe de la sangre de Cristo todos los días de su vida, y ningún ministro en la tierra se lo puede impedir. Puede ser excomulgado por hombres ordenados y cortado de las ordenanzas externas de la Iglesia protestante: pero ni todos los hombres ordenados en el mundo lo pueden sacar de la única verdadera Iglesia.

    Es una Iglesia cuya existencia no depende de formas, ceremonias, catedrales, iglesias, capillas, púlpitos, bautismales, vestimentas, órganos, fundaciones, dinero, reyes, gobiernos, magistrados ni de ningún favor de parte del hombre. Muchas veces ha sobrevivido y continuado cuando todas estas cosas le han sido quitadas. Muchas veces se ha escapado de aquellos que debían de ser sus amigos al desierto y a las cuevas en la tierra. Su existencia no depende de nada sino la presencia de Cristo y de su Espíritu; y como éstos estarán siempre con ella, la Iglesia no puede morir.

    Esta es la Iglesia a la cual pertenecen los títulos bíblicos de honra y privilegio presentes, y sus promesas de gloria futura; éste es el cuerpo de Cristo; éste es el rebaño de Cristo; ésta es la casa de fe y la familia de Dios; éste es el edificio de Dios, el cimiento de Dios, y el templo del Espíritu Santo. Esta es la Iglesia de los primogénitos, cuyos nombres están escritos en el cielo; éste es el sacerdocio real, la generación escogida, el pueblo escogido, la posesión adquirida, la habitación de Dios, la luz del mundo, la sal y el trigo de la tierra; ésta es “la santa Iglesia Católica” del Credo de los Apóstoles; ésta es la”única Iglesia Católica y Apostólica” del Credo de Nicea; esta es la Iglesia a la cual Cristo prometió que las puertas del infierno no prevalecerán contra ella,” 5 y a la cual dice, “He aquí, yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo” (Mateo 16:18; 28:)

    Esta es la única Iglesia que posee una verdadera unidad Sus miembros están completamente de acuerdo respecto a los asuntos más importantes de la religión, porque todos son enseñados por un mismo Espíritu. En cuanto a Dios, a Cristo, el Espíritu, al pecado, a sus propios corazones, a la fe, al arrepentimiento, a la necesidad de la santidad, al valor de la Biblia, a la importancia de la oración, a la resurrección y al juicio venidero están de acuerdo. Escoge a tres o a cuatro de ellos, sin conocerse, de las regiones más aisladas de la tierra y examinalos individualmente sobre estos puntos y verás que serán de un mismo corazón.

    Esta es la única Iglesia que posee la verdadera santidad. Todos sus miembros son santos. No sólo son santos en palabra, en nombre o en el sentido de caridad; todos son santos en acto y hecho, en realidad, en su vida diaria y en la verdad. Todos están más o menos conformados a la imágen de Jesucristo. Ningún hombre impío pertenece a esta Iglesia.

    Esta es la única Iglesia que es verdaderamente católica. No es la Iglesia nacional de alguna nación o raza: sus miembros se encuentran en cada región del mundo donde el evangelio es recibido y creído. No está limitada a las fronteras de cierto país ni encerrada dentro de la estructura de formas particulares ni de un gobierno externo. En ella no hay diferencia entre judío o griego, negro o blanco, Episcopaliano o Presbiteriano pero la fe en Cristo es todos. Sus miembros serán juntados del norte, del sur, y del oriente y del occidente, y todos tendrán diferentes nombres y lenguas-pero todos serán uno en Jesucristo.

    Esta es la única Iglesia que es verdaderamente apostólica. Está edificada sobre los cimientos echados por los Apóstoles, y sostiene las doctrinas que ellos predicaban. Las dos metas que sus miembros; procuran realizar son, la fe y la práctica apostólicas; y ellos consideran que el hombre que sólo habla de seguir a los apóstoles sin poseer estas cosas, no es mejor que un metal que resuena o címbalo que retiñe.

    Esta es la única Iglesia que con certeza perdurará hasta el final. Nada puede vencerla o destruirla del todo. Sus miembros pueden ser perseguidos, oprimidos, encarcelados, golpeados, decapitados, y quemados, pero la verdadera Iglesia nunca es eliminada; vuelve a surgir nuevamente de sus aflicciones sobrevive el fuego y el agua. Cuando la aplastan en un país brota en otro. Los Faraones, los Herodes, los Neros, las Marías sangrientas, han luchado por eliminar esta Iglesia; ellos matan sus miles y luego se mueren y van a su lugar. La verdadera Iglesia dura más que todos ellos, y es testigo de la muerte de éstos. Es un yunque que ha quebrado muchos martillos en este mundo, y aún seguirá quebrando más. Es una zarza que arde muchas veces pero no se consume.

    Esta es la única Iglesia de la cual ningún miembro perecerá. Una vez que uno se matricula en’ esta Iglesia, sus pecados están perdonados por la eternidad; nunca son echados fuera. La elección de Dios el Padre, la intercesión continua de Dios el Hijo, la renovación diaria y el poder santificador de Dios el Espíritu Santo, los rodea y los encierra como en un jardín. Ningun hueso del cuerpo místico de Cristo será roto; ningún cordero del rebaño de Cristo le será arrebatado de la mano.

    Esta es la Iglesia que desempeña el trabajo de Cristo en la tierra. Sus miembros son un pequeño rebaño y pocos en número, comparados con los hijos del mundo: uno cuantos aquí, otros tantos allá-unos cuantos en esta parroquia y otros tantos allá. Pero estos son los que sacuden el universo; éstos son los que cambian el destino de gobiernos con sus oraciones; éstos son los que son los obreros activos para difundir el conocimiento de la religión pura y sin mácula; éstos son los que son la misma vida de un país, el escudo, la defensa, la resistencia y el apoyo de cualquier nación a la cual pertenecen.

    Esta es la Iglesia que será verdaderamente gloriosa al final Cuando toda la gloria terrenal se termine entonces esta Iglesia será presentada sin mancha delante del trono de Dios el Padre. Los tronos, los principados, y los poderes en la tierra IIegarán a la nada-todos los dignatarios, los oficios y las fundaciones pasarán; pero la Iglesia de los primogénitos brillará como las estrellas al fin y será presentada con gozo delante del trono del Padre en el día de la apariencia de Cristo. Cuando las joyas del Señor se preparen y suceda la manifestación de los Hijos de Dios, no se mencionarán el Episcopalianismo ni el Presbiterianismo ni el Congregacionalismo sino una sola Iglesia y ésa será la Iglesia de los elegidos.

    Lector, esta es la iglesia verdadera a la cual uno necesita pertenecer si has de ser salvo. Hasta que pertenezcas a ésta no eres nada mas que un alma perdida. Puedes tener la forma, la cáscara, la piel y la semblanza de la religión pero no posees la substancia y la vida. Sí, puedes gozar de muchos privilegios y puede ser que estés dotado con mucha luz y conocimiento pero sino perteneces al Cuerpo de Cristo, tu luz y tu conocimiento y privilegios no salvarán tu alma. ¡Ay, cómo hay ignorancia sobre este punto! Los hombres se imaginan que si se unen a esta iglesia o a aquella y se convierten en miembros y hacen ciertos ritos que sus almas están bien. Es un engaño total y es un error muy grave. No todos aquellos que se Ilamaban Israel eran de Israel, ni tampoco todos aquellos que profesan ser cristianos son miembros del cuerpo de Cristo. Nota bien; puede ser que seas Episcopaliano, Presbiteriano Independiente, Bautista, Metodista o Pentecostal-y aún un pertenecer a la iglesia verdadera. Y si no perteneces, al final sería mejor que no hubieras nacido.

-por J.C. Ryle, Obispo de Liverpool

domingo, 18 de junio de 2017

Qué no es ser anglicano

¿Qué no es ser anglicano?


Muchas veces en las páginas de internet de varias iglesias anglicanas, episcopales, católicas-no romanas, católicas-nacionales, tradicionalistas, etc., vemos un cuadro en el que se señalan las diferencias entre estas iglesias que se autoproclaman católicas y el catolicismo romano, como si ser católico implicara de alguna manera reflejarse ante el espejo de Roma actual, histórica o como quiera llamársela.

En realidad, cuando analizamos esos “cuadros comparativos” vemos que en definitiva se termina definiendo a una suerte de “romano con derechos”:

No hay celibato como lo hay en Roma.
Los divorciados reciben la comunión y pueden volver a casarse, a diferencia de lo que ocurre con Roma.
En algunas de estas iglesias, las mujeres pueden acceder a las ordenes sagradas
En algunas de estas iglesias se permite el matrimonio entre personas del mismo sexo.

Ahora ¿Es el anglicanismo una “última opción”? ¿Constituye la Iglesia Anglicana la solución para aquellos divociados vueltos a casarse acceder a la comunión sacramental? ¿O es la Iglesia Anglicana el medio para acceder a las ordenes sagradas si se las prohibieron en otra (léase Roma) iglesia?

No. Por eso, no quisiera ahondar en qué es ser anglicano, sino qué no es.

  1. Ser anglicano no es modificar la doctrina al propio antojo, sino estudiar la doctrina cristiana en sus fuentes (la Escritura y la Tradición a la luz de la Razón), poniendo a Cristo como centro y no a nuestros gustos y necesidades.
  2. Ser anglicano no es ser romano en tanto no se reconoce en el Papa de Roma ni al Vicario de Cristo ni tampoco un poder de infalibilidad ni de jurisdicción universal. Pero no implica que una Iglesia que se diga anglicana forme una jerarquía igual de autoritativa, ni igual de centralizada que Roma, con un jefe que actúe como un gurú, el líder de un culto o el jefe de una secta.
  3. Ser anglicano no es decirse católico y esconder o disimular las particularidades rituales. El anglicanismo tiene su propia liturgia y su propio calendario litúrgico, sus propias advocaciones, su propia eclesiología, su propio desarrollo teológico y su propia historia. Por lo tanto el que se dice anglicano, haciéndose pasar por romano o dejando que los fieles “piensen” que lo es, no es un verdadero anglicano, sino un falseador, un mentiroso y un estafador.
  4. Ser anglicano no es “ser otra forma de católico”, sino ser un verdadero católico porque concebimos al catolicismo como el razgo característico del cristianismo en tanto se trata de la Iglesia de Dios que es Universal y que fue fundada, no por hombres, sino por Jesucristo, Verdadero Dios y Verdadero Hombre.
  5. Ser anglicano no es ser un “independiente”, sino un dependiente de Dios y un miembro de la Iglesia Visible, no una iglesia invisible o mística, ni una Iglesia virtual, ni de una iglesia de papel que se construye en los escritorios de algunos trasnochados. Por lo tanto es formar parte de una comunión, de la Comunión de los Santos.
  6. Ser anglicano no es, sino ser un cristiano, un seguir de Cristo. Alguien que ama a Cristo y como el Señor Jesús dijo “si me amás guardad mis mandamientos” (Jn 14: 15), porque esa es la Señal de los seguidores del Cordero: “los que guardan los mandamientos de Dios y tienen la fe de Jesús” (Apoc 14: 12).