domingo, 15 de octubre de 2017

El mes del pastor

Octubre es, en la tradición cristiana reformada, el mes del pastor. Para nosotros, que creemos en el sacerdocio sacramental, llamamos pastores a nuestros sacerdotes y obispos, quienes tienen la difícil tarea de llevar adelante las congregaciones cristianas que conforman la Iglesia Anglicana Episcopal de Chile, con presencia en muchísimos países.

Este mes de octubre, oremos por nuestros sacerdotes, por nuestros obispos y por todos aquellos a quienes Dios ha llamado a servir al pueblo de Dios.


Carta al hermano CR de Chile

A continuación presento una carta que escribí al hermano CR y que envié (o trate de enviar por WhatsApp) el día 8 de octubre. Lamentablemente, luego de darme unas opiniones, me bloqueo y no pude remitirle esta carta. Mi idea de publicarla aquí es dejar en claro algunos aspectos y exponer, también, el peligro del falso ecumenismo.

Como siempre, todas las críticas son aceptadas.



Querido hermano en Cristo, CR:


Le agradezco mucho por comunicarse conmigo y haber tenido a bien enviarme sus audios con las impresiones que le causaron mis publicaciones en este blog. Quiero que sepa, antes que nada, que no era mi intención dirigir ni mantener el blog de la Iglesia, y menos que este se hiciera oficial, pero Monseñor Patricio me lo propuso y pienso que desde aquí, podemos trabajar por la Iglesia Episcopal Anglicana de Chile... y también, iniciar una misión bien sólida en Argentina, mi país.

Este blog apoya totalmente el compañerismo cristiano, aún con quienes no comparten la ortodoxia de nuestra fe común, la cual fue entregada una vez a los Santos (Judas 1: 3). Quisiera que usted sepa que quién esto escribe no cree que una persona se salva por la denominación en la cual está, sino por si guarda los mandamientos de Dios y tiene la fe de Jesús (Apocalipsis 14: 12). Ahora bien, eso no es creer cualquier cosa ni aceptar cualquier barbaridad, so color de "unidad", "comunión" y menos aún, falso ecumenismo.

Todos nosotros debemos orar y pedir que el Espíritu Santo nos guíe en este momento tan particular que vivimos los cristianos. Estamos en un tiempo muy delicado de la historia de la Iglesia y sólo el convencimiento de que El Señor Jesucristo está con nosotros hasta el fin (Mt 28:20), es lo que nos puede mantener en pié. No lo que nosotros queremos creer y menos aún nuestros sentimientos. Nuestra fe no es subjetiva, sino objetiva, no es un sentimentalismo, sino un asentimiento a las fuentes de la Revelación: La Sagrada Escritura y los Siete Concilios Ecuménicos. Los que no tienen esto, o lo desfiguran o alteran, no son de Cristo.

Sobre su comentario respecto a que los "tradicionalistas" tienen mucho "mate" pero poca espiritualidad, me sorprende de sobremanera, máxime viniendo de alguien que es parte de la Iglesia Episcopal Anglicana de Chile, la cual es anglocatólica por definición, y no evangelico-protestante. Ahora, yo también rechazo el "tradicionalismo" en tanto de hacer de la Tradición el único objeto de fe. Nosotros nos apegamos a la Tradición y a los usos tradicionales (como católicos romanos antes, como anglo-católicos ahora) porque consideramos y tenemos evidencias de que esos usos (litúrgicos, teológicos, etc) expresan la plenitud de la Fe Católica y Apostólica, que la Santa Iglesia (fundada por Jesucristo) no inventó, sino que transmitió. Seguramente, usted aprendió en el Seminario que “tradición” proviene del latín traditio, que significa “transmitir”, de ahí que San Pablo diga “os transmito lo que recibí” (1 Cor 11:23).

Jesucristo no nos llama a vivir en comunión con los que no forman parte de su Cuerpo Místico. ¿Acaso no dijo “el que no está conmigo está contra mi, quien conmigo no recoge dispersa?” (Mateo 12:30) ¿Acaso no increpó a los fariseos y a los saduceos? ¿Acaso el mismo Señor Jesucristo no advirtió contra los que se hacen pasar por judíos y no son sino, la “Sinagoga de Satanás”? (Apocalipsis 3: 9-13). Yo creo que lo que usted quiere referir es el tema del compañerismo cristiano, que no es lo mismo ni que el ecumenismo irenista, ni tampoco la comunión con quienes no son cristianos, sino abiertamente rechazadores de la Doctrina de Cristo. Piense tan sólo en Elías, el no les dijo a los israelitas que adoraran a Baal y a Yaveh alternativamente, sino que les obligó a que eligieran a quién seguirían y que dejaran de saltar de un lado al otro.

Piense también en lo que nos compele el Apóstol San Judas:

Carísimos, deseando vivamente escribiros acerca de nuestra común salud, he sentido la necesidad de hacerlo, exhortándoos a combatir por la fe, que, una vez para siempre, ha sido dada a los santos. Porque disimuladamente se han introducido algunos impíos, ya desde antiguo señalados para esta condenación, que convierten en lascivia la gracia de nuestro Dios y niegan al único Dueño y Señor nuestro, Jesucristo. (Judas 1: 3-4)

¿Cómo pues, si todas las religiones son verdaderas, tenemos que combatir por la fe? ¿Para qué, entonces? ¿Por qué existe la Apologética? y si usted se dice carismático y cree tanto en los dones del Espíritu Santo ¿No cree que él convence de pecado? ¿No cree que debemos predicar el Evangelio por el Poder del Espíritu?

Y si el Espíritu Santo es, como dice la Escritura, el Consolador, el Otro que habría de venir y que nos prometió Nuestro Señor Jesucristo ¡Él es el Vicario de Cristo en la Tierra! ¡No puede ser el Vicario de Cristo el Obispo de Roma! O es uno, o es el otro. Si el Papa de Roma se hace llamar "Dulce Cristo en la Tierra" y se arroga tanto la infalibilidad pontificia (del Vaticano I) como el ser Vicario de Cristo, entonces usurpa un título que sólo a Dios corresponde.

Ante esto, que es evidente para cualesquiera que desee analizar y estudiar la Escritura ¿Cómo puede usted decirme que el oficio del Papa es perfectamente cristiano y lógico?


miércoles, 11 de octubre de 2017

Himno a la Santísima Virgen: Akasthisos




Salve, por ti resplandece la dicha;
Salve, por ti se eclipsa la pena.
Salve, levantas a Adán, el caído;
Salve, rescatas el llanto de Eva.

Salve, oh cima encumbrada a la mente del hombre; 
Salve, abismo insondable a los ojos del ángel. 
Salve, tú eres de veras el trono del Rey;
Salve, tú llevas en ti al que todo sostiene.

Salve, lucero que el Sol nos anuncia;
Salve, regazo del Dios que se encarna.
Salve, por ti la creación se renueva;
Salve, por ti el Creador nace niño.

Salve, ¡Virgen y Esposa! 
Salve, ¡Virgen y Esposa!



Salve, tú guía al eterno consejo;
Salve, tú prenda de arcano misterio.
Salve, milagro primero de Cristo;
Salve, compendio de todos los dogmas.

Salve, celeste escalera que Dios ha bajado;
Salve, oh puente que llevas los hombres al cielo. 
Salve, de angélicos coros solemne portento;
Salve, de turba infernal lastimero flagelo.

Salve, inefable, la Luz alumbraste;
Salve, a ninguno dijiste el secreto.
Salve, del docto rebasas la ciencia;
Salve, del fiel iluminas la mente.

Salve, ¡Virgen y Esposa! 
Salve, ¡Virgen y Esposa!



 Salve, oh tallo del verde Retoño; 

Salve, oh rama del Fruto incorrupto. 
Salve, al pío Arador tú cultivas; 
Salve, tú plantas quien planta la vida. 
Salve, oh campo fecundo - de gracias copiosas; 

Salve, oh mesa repleta - de dones divinos. 

Salve, un Prado germinas - de toda delicia; 

Salve, al alma preparas - Asilo seguro.

Salve, incienso de grata plegaria; 
Salve, ofrenda que el mundo concilia. 
Salve, clemencia de Dios para el hombre; 
Salve, del hombre con Dios confianza. 
Salve, ¡Virgen y Esposa! 




Salve, Nutriz del Pastor y Cordero; 
Salve, aprisco de fieles rebaños. 
Salve, barrera a las fieras hostiles; 
Salve, ingreso que da al Paraíso. 
Salve, por ti con la tierra - exultan los cielos;

Salve, por ti con los cielos - se alegra la tierra. 

Salve, de Apóstoles boca - que nunca enmudece;

Salve, de Mártires fuerza - que nadie somete. 

Salve, de fe inconcuso cimiento; 
Salve, fulgente estandarte de gracia. 
Salve, por ti es despojado el averno; 
Salve, por ti revestimos la gloria. 
Salve, ¡Virgen y Esposa! 




Salve, oh Madre del Sol sin ocaso; 
Salve, aurora del místico Día. 
Salve, tú apagas hogueras de errores; 
Salve, Dios Trino al creyente revelas. 
Salve, derribas del trono - al tirano enemigo;

Salve, nos muestras a Cristo - el Señor y el Amigo.

Salve, nos has liberado - de bárbaros ritos;

Salve, nos has redimido - de acciones de barro. 

Salve, destruyes el culto del fuego; 
Salve, extingues las llamas del vicio. 
Salve, camino a la santa templanza; 
Salve, alegría de todas las gentes. 
Salve, ¡Virgen y Esposa! 




Salve, levantas al género humano; 
Salve, humillas a todo el infierno. 
Salve, conculcas engaños y errores; 
Salve, impugnas del ídolo el fraude. 
Salve, oh mar que sumerge - al cruel enemigo; 

Salve, oh roca que das de beber - a sedientos de Vida.

Salve, columna de fuego - que guía en tinieblas; 

Salve, amplísima nube - que cubres el mundo.

Salve, nos diste el Maná verdadero; 
Salve, nos sirves Manjar de delicias. 
Salve, oh tierra por Dios prometida; 
Salve, en ti fluyen la miel y la leche. 
Salve, ¡Virgen y Esposa! 




Salve, azucena de intacta belleza; 
Salve, corona de noble firmeza. 
Salve, la suerte futura revelas; 
Salve, la angélica vida desvelas. 
Salve, frutal exquisito - que nutre a los fieles; 

Salve, ramaje frondoso - que a todos cobija.

Salve, llevaste en el seno - quien guía al errante;

Salve, al mundo entregaste - quien libra al esclavo.

Salve, plegaria ante el Juez verdadero; 
Salve, perdón del que tuerce el sendero. 
Salve, atavío que cubre al desnudo; 
Salve, del hombre supremo deseo. 
Salve, ¡Virgen y Esposa! 




Salve, mansión que contiene el Inmenso; 
Salve, dintel del augusto Misterio. 
Salve, de incrédulo equívoco anuncio; 
Salve, del fiel inequívoco orgullo. 
Salve, carroza del Santo - que portan querubes;

Salve, sitial del que adoran - sin fin serafines. 

Salve, tú sólo has unido - dos cosas opuestas:

Salve, tú sola a la vez - eres Virgen y Madre.

Salve, por ti fue borrada la culpa; 
Salve, por ti Dios abrió el Paraíso. 
Salve, tú llave del Reino de Cristo; 
Salve, esperanza de bienes eternos. 
Salve, ¡Virgen y Esposa! 




Salve, sagrario de arcana Sapiencia; 
Salve, despensa de la Providencia. 
Salve, por ti se confunden los sabios; 
Salve, por ti el orador enmudece. 
Salve, por ti se aturden - sutiles doctores; 

Salve, por ti desfallecen - autores de mitos; 

Salve, disuelves enredos - de agudos sofistas; 

Salve, rellenas las redes - de los Pescadores. 

Salve, levantas de honda ignorancia; 
Salve, nos llenas de ciencia superna. 
Salve, navío del que ama salvarse; 
Salve, oh puerto en el mar de la vida. 
Salve, ¡Virgen y Esposa! 




Salve, columna de sacra pureza; 
Salve, umbral de la vida perfecta. 
Salve, tú inicias la nueva progenie; 
Salve, dispensas bondades divinas. 
Salve, de nuevo engendraste - al nacido en deshonra;

Salve, talento infundiste - al hombre insensato. 

Salve, anulaste a Satán - seductor de las almas;

Salve, nos diste al Señor - sembrador de los castos. 

Salve, regazo de nupcias divinas; 
Salve, unión de los fieles con Cristo. 
Salve, de vírgenes Madre y Maestra; 
Salve, al Esposo conduces las almas. 
Salve, ¡Virgen y Esposa! 




Salve, oh rayo del Sol verdadero; 
Salve, destello de Luz sin ocaso. 
Salve, fulgor que iluminas las mentes; 
Salve, cual trueno enemigos aterras. 
Salve, surgieron de ti - luminosos misterios;

Salve, brotaron en ti - caudalosos arroyos. 

Salve, figura eres tú - de salubre piscina;

Salve, tú limpias las manchas - de nuestros pecados. 

Salve, oh fuente que lavas las almas; 
Salve, oh copa que vierte alegría. 
Salve, fragancia de ungüento de Cristo; 
Salve, oh Vida del sacro Banquete. 
Salve, ¡Virgen y Esposa! 



Salve, oh tienda del Verbo divino; 
Salve, más grande que el gran Santuario. 
Salve, oh Arca que Espíritu dora; 
Salve, tesoro inexhausto de vida. 
Salve, diadema preciosa - de reyes devotos;

Salve, orgullo glorioso - de sacros ministros. 

Salve, firmísimo alcázar - de toda la Iglesia;

Salve, muralla invencible - de todo el Imperio. 

Salve, por ti enarbolamos trofeos; 
Salve, por ti sucumbió el adversario. 
Salve, remedio eficaz de mi carne; 
Salve, inmortal salvación de mi alma. 
Salve, ¡Virgen y Esposa!

domingo, 8 de octubre de 2017

El Arzobispo Patricio visita México

El 2 de octubre, el Arzobispo Patricio Viveros Robles inició su visita a la Iglesia en tierras mexicanas. La nación que fue golpeada terriblemente por la furia de la naturaleza, recibió ese día a un sucesor de los Apóstostoles.

El día 4 se iniciaron las actividades en Irapuato, Guanajuato.

En las fotos que aquí presentamos podemos ver algunas hermosas imágenes del viaje apostólico.

¿Cómo podemos colaborar con la Iglesia en México? Por empezar, con nuestras oraciones constantes por nuestros hermanos, para que el Espíritu Santo los fortalezca y los confirme en la fe católica y ortodoxa. Existe, y lo venimos comentando desde hace un tiempo, un grave peligro entre los católicos no romanos (anglicanos, orientales, nacionales, etc) en caer en un fanatismo pro-papista, sobre todo, desde que Begoglio ocupa la Sede de Roma, por eso, el papismo se ha vuelto una nueva amenaza que debemos prevenir. El anglicanismo tiene su propio carisma, su propia espiritualidad, su propia liturgia  su propia tradición, la cual está fuertemente establecida en la Sagrada Escritura y en la Tradición de los Siete Concilios Ecuménicos.

Oremos por nuestro Arzobispo y por nuestros hermanos en México, por los sacerdotes, por los religiosos y por todos los fieles que comparten la Esperanza Bienaventurada.





martes, 3 de octubre de 2017

El peligro de la nueva idolatría al papado


Causa sorpresa, y no poca, ver como en los últimos años, desde que Jorge Bergoglio asumió como nuevo Pontífice en la Iglesia Romana, se desató una fiebre "papista", no ya entre los católicos romanos, sino incluso, entre los católicos que no están en comunión con Roma, especialmente, los independientes, y esto incluye a algunos "anglicanos".

Jorge Mario Bergoglio es el VI Sumo Pontífice de la Iglesia Conciliar del Vaticano II, no de la Iglesia Católica Romana tradicional, sino de una Iglesia que nació y se reveló al mundo durante el gobierno de Juan Bautista Montini, alias Paulo VI. La fe de esa nueva Iglesia no tiene nada que ver con la Iglesia Romana anterior al Vaticano II y mucho menos con la Iglesia Católica de los Siete Concilios Ecuménicos.

Ahora bien, él es el Pontífice, de hecho es el Patriarca de Roma... pero no un patriarca católico. Él esl el restaurador del antiguo pontificado romano... de la Roma Pagana, no Cristiana.

Dionisio de Halicarnaso remonta el orígen del nombre "Pontifex" a pons facere, es decir, constructor de puentes. Ya lo antiguos consideraban que el término hacía referencia a un puente entre el orden de los hombres y el de las deidades. Esta capacidad de construir y levantar puentes entre el mundo de los hombres y los dioses, devino en una nueva acepción del nombre, explicada por Quintus Scaevola: el Pontifex era además el facere potis, es decir, el que tenía la capacidad de realizar sacrificios, y también el pompifex, el que encabezaba las procesiones públicas para rogar el favor de los dioses. Dichas procesiones solían conducir hacia el Tíber, río sagrado, que únicamente podía ser cruzado, en los actos sagrados, por el Pontífice.

El Sumo Pontífice de la Roma Pagana antigua era el primus inter pares entre los sacerdotes paganos romanos. Gobernaba junto a ellos y sus decisiones estaban en consonancia con la de sus hermanos en el sacerdocio, aunque poseía un primado que le otorgaba un poder político y religioso distintivo y único. El Pontifex Maximus era elegido por los demás pontífices y ocupaba el cargo de por vida o por renuncia. De hecho, podían coexistir hasta más de dos al mismo tiempo, los que podían aparecer en público con las mismas vestiduras, incluyendo la distintiva velatio capitate, es decir, la cabeza cubierta.

Ese sacerdocio no tiene nada que ver con el sacerdocio católico, instaurado por Jesucristo. El sacerdocio de la roma pagana era un sacerdocio humano, de hombres que adorban a dioses ficticios o demonios y que realizaban sacrificios y conjuros inútiles desagradables al único Dios Verdadero. Era un sacerdocio a la medida de los hombres: variaba con las épocas y los intereses populares: Julio César y Marco Antonio lo reformaron para que se hiciera más agradable al pueblo, y de hecho, el conquistador de las Galias se tocó el manto tras su aclamación popular. Augusto, primer emperador, lo utilizó como elemento final de su apoteosis cuando el populacho enardecido lo aclamaba como salvador de Roma. De la misma manera, desde el Vaticano II Roma pisoteó la liturgia y la reformó una y mil veces, permitiendo que cada párroco hiciera lo que quisiera, adulterando el rito según las formas más horribles, más heréticas y más modernistas que se pudieran esperar o imaginar. Bergoglio también aceptó y promovió, desde antes de ser Pontífice esas "reformas" litúrgicas, como también ocurrieron en la Iglesia Anglicana Oficiosa.

Hacia el 220 de nuestra era, Tertuliano, asombrado por las noticias que llegaban de Roma, llamó, con mucha ironía al Papa Católico "Pontifex Maximus". Lo acusaba de laxo en moral, de permitir la comunión a los pecadores públicos, a los adúlteros y a los fornicarios... ¿Qué diría el Padre de la Apologética si viera, entonces a Bergoglio sentado en el Trono del Beatísimo Pedro? ¿En la misma Sede Patriarcal?

Y podemos también preguntarnos ¿Qué podemos decir nosotros, católicos, cuando vemos que, desde la "Cátedra de Roma", un hombre, que no posee el sacerdocio católico (sino una ordenación dudosa en intención, con un ritual adulterado), que fue electo por otros tantos de su misma condición, predica una religión diferente a la religión católica? ¿Podemos acaso considerar que su pontificado es un "pontificado católico"? ¿Es acaso el Vicario de Cristo, el Sucesor de San Pedro? ¿Acaso Bergoglio es el "punte entre Cristo y nosotros"?

No.

¿Acaso él es la cabeza de la Iglesia Militante, que peregrina por este mundo, esperando llegar a ver a Dios?

Por supuesto que no

¿Acaso él realiza el Santísimo Sacrificio? ¿Acaso tiene la capacidad de hacerlo?

No, no puede. Él no puede celebrar la Santa Misa, porque jamás recibió las sagradas ordenes católicas; recibió en cambio un sacerdocio falso, el de la Iglesia Montiniana.

Él no encabeza la Iglesia Militante, porque no pertenece a ella, porque abjuró de ella en su juventud, para adherir firme, consciente y sin ninguna duda a la Iglesia Conciliar del Vaticano II.

Eso se vió en su falso-sacerdocio, se vió en su falso apostolado, se vio en su jesuitismo modernista-laxista-pelagiano, se contempló en cada una de sus acciones como obispo de la misma Iglesia Conciliar en Argentina, como cardenal de la misma Iglesia Montiniana y ahora, como Sumo Pontífice de la Iglesia del Anticristo, de la Iglesia que no adora a Cristo, sino a un falso-cristo, un demonio hecho a imagen y semejanza de los hombres modernos, que rechazaron al Único Dios Verdadero.


Como anglicanos no tenemos nada que ver con ese "Pontífice". Él no sólo representa a una Iglesia apóstata y herética, sino que además, para impulsarla e imponerla utiliza las mismas tácticas que todos los papistas anteriores: el cree y defiende la "infalibilidad" y la "jurisdicción universal".

Si usted apoya a Bergoglio no sólo no es anglicano. Usted, si apoya a Bergoglio no es cristiano.

sábado, 30 de septiembre de 2017

Obispo Ambrose, descanse en paz

El 28 de septiembre, el Arzobispo Patricio Viveros Robles comunicó a todos los hermanos de la Iglesia Episcopal Anglicana de Chile (y sus misiones en el mundo) la noticia del fallecimiento del Obispo Ambrose de la India.



Hombre de familia, pastor de una Iglesia que avanza contra los peligros de la falsa religión en la India, duerme hoy en el Señor.

Queremos finalizar esta entrada recordándo uno de los pasajes más hermosos de la Sagrada Escritura, un pasaje que nos alienta y nos fortalece con la Bienaventurada Esperanza. Leamos lo que dice el Apóstol San Pablo a los cristianos de Tesalónica:


1Ts 4:13  Tampoco queremos, hermanos, que ignoréis acerca de los que duermen, para que no os entristezcáis como los otros que no tienen esperanza. 
1Ts 4:14  Porque si creemos que Jesús murió y resucitó, así también traerá Dios con Jesús a los que durmieron en él
1Ts 4:15  Por lo cual os decimos esto en palabra del Señor: que nosotros que vivimos, que habremos quedado hasta la venida del Señor, no precederemos a los que durmieron. 
1Ts 4:16  Porque el Señor mismo con voz de mando, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios, descenderá del cielo; y los muertos en Cristo resucitarán primero
1Ts 4:17  Luego nosotros los que vivimos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor. 

lunes, 25 de septiembre de 2017

Pasó el 23 de septiembre y no pasó nada

Queridos amigos y hermanos,

Como algunos de ustedes saben, el pasado 23  de septiembre fue un día muy importante para algunos grupos "católicos" que anunciaron, se iba a hacer visible la gran señal de Apocalipsis 12. Algunos de ellos, como el "Monasterio de la Sagrada Familia" (un falso monasterio manejado por dos falsos monjes, los hermanos Dimond) en Nueva York, llegaron a insinuar que sería poco menos que el comienzo del Apocalipsis.

Pasó el 23 de septiembre y el mundo siguió girando. No comenzó la Gran Tribulación, no se han abierto los sellos, aún la Iglesia está en el mundo.

¿Qué prueba todo esto? Que en todos los ámbitos hay personas que creen que con estas falsas profecías y con estas falsas especulaciones conseguirán seguidores de los cuales seguir viviendo. Esta fe, basada en supuestas revelaciones apocalipticas, en extrañas y cabalísticas señales (reservadas sólo a unos pocos) están muy lejos del Evangelio de Nuestro Señor Jesucristo.

Nosotros sabemos bien que estamos en los últimos días, pero no por ello necesitamos estos rabinismo que no conducen a nada que no sea, a otro chasco terrible. Nosotros, que creemos en Jesucristo y en su Revelación, nos aferramos a la esperanza bienaventurada, creemos que el Fin de los Tiempos ya está en marcha, y no por estos anuncios estrafalarios, sino porque lo dice la Escritura. Por esa razón nos reconocemos como el pueblo del Señor: "los que guardan los mandamientos de Dios y tienen la fe de Jesús" (Apoc 14: 12)